Y SI SOY «LOLAILA» BUENO ¿Y QUÉ?

Lo de ser «CHONI»:

  • ¿Está de moda?
  • Está de moda
  • ¡Está de moda!

Y yo me pregunto: ¿Alguna vez ha dejado de estarlo?

Porque sí, fabus, aquí todas muy de Ford Fiesta blanco y jerseys amarillos, o venga cueros, tachuelas y Cadillacs solitarios con los que ir a L.A. Pero muy, pero que muy poquito se habla y, mucho menos, se reconoce, ese corazón de «CHONIS» que toitas y toitos llevamos dentro.

 

Y aquí, y ahora, quién esté libre de no haber ido a la playa con «el loro» al hombro, con su DAME VENENO QUE QUIERO MORÍ o su CARMEN, CARMEN VOY A TENÉ QUE EMBORRACHARME, reventando tímpanos a los de cuaimuchos párriba… que hable ahora o que calle para siempre. (Lo de que ahora seamos nosotras las viejunas que fusilamos con la miraita a los del reggaeton berreando en el móvil, es purita coincidencia, ya os lo digo jejeje)

 

Ejem, ejem… Mucho mutis por el foro que se intuye ¿Qué? ¿Qué no?

¡Qué no, ni ná!

 

Aunque tengo que confesar que yo lo de autodenominarme «choni», siempre lo he llevao mú MALAMENTE, TRÁ, TRÁ. Y esto último lo digo sin acritud ninguna ¡Eh! Pero es que no he podido evitarlo, ¡Me ha salío del alma!

 

spanish dancing GIF by Sony Music Norway

 

Porque hasta para ser choni hay que tener estilo, y si es propio, ya es para quitar toitas las tapaeras del sentío.

 

«LOLAILA»… Ahí sí que me siento yo agustito.

 

El sentimiento LOLAILO es algo que va mucho más allá del «chonismo» más elemental. Es el que te hierva la sangre y se te enreden toitas las entretelas con lo tuyo y con los tuyos. Con lo que sientes y con lo que te hace vibrar. Con lo que amas y hasta con lo que odias. Y eso, fabusmías, se o es no se es.

 

Y sí. Lo reconozco… Aunque me haya disfrazado, y continúe haciéndolo, de casi todo en mis diferentes edades del pavo (al que me niego a abandonar ahora que lo tengo criaito)… SOY LOLAILA de toita la vida.

 

¿Y quién no? ¡Eh!

 

Porque no nos confundamos, que no hay que ser del sur para llevar el LOLAILISMO por bandera. Que a todos se nos ponen los vellitos como escarpias si algo nos recuerda a «LO NUESTRO» cuando lo tenemos lejos. Porque ¿Quién no se ha emocionao estando en guirilandia al escuchar hablar a otro españolito?

 

Vamos, que sin pensártelo dos veces, te vas pá él y le sueltas: ¡Español! ¿Verdad? ¡¡¡COMPADREEEEE!!! Y en menos diez, estáis los dos abrazados, birra en mano, cantando el «Que viva España» debajo de la Torre Eiffel, delante de Westminster, en la plaza de San Pedro, o en la mismísima puerta del Capitolio (aunque, visto lo visto, esto último no tendría demasiado mérito, y es que vaya telita cómo está el patio).

 

dance love GIF by PLAYMOBIL

 

Pero fabus, si hubo un tiempo en el que nuestro inseparable pavo nos obligaba a camuflar ese LOLAILISMO intrínseco que todas llevamos dentro, ahora que todo se lleva, que todo vale, que estamos igual de divinas con unos stilettos que con unas bambas de plataformón, vamos a presumir de todo los que nos toque las entrañas, sea lo que sea, que para eso son nuestras.

 

Yo lo mismo muero con U2, Ed Sheeran, Zaz, Héroes del Silencio y Amaral; que rió, lloro, bailo y me parto la camisa, que es la única que tengo, con Camarón, Estopa, Paco de Lucía, Los Chunguitos y con la barca de Remedios Amaya para que me lleve tan lejos como la empuje mi mar.

 

LOLAILAS DEL MUNDO… ¡¡¡CONFESAD!!!

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