SE BARRUNTA UNA REBEQUITA

Llevo toda la semana escuchando a Martín Barreiro (uno de los hombretones del tiempo de la 1) decir que de the cold is coming. Y es que se barruntan tormentas, danas y huracanes, para los que ya no quedan ni nombres que poner, por todito el mundo mundial.

¡Ay qué malita está la cosa, marrrrrrreeeeeee!

 

la del barrio maria GIF

 

Y es que Martín, aunque él no lo sepa, es un JASP en el más amplio sentido de la palabra —y aquí es cuando las que tenemos cuaimuchos fardamos ante cualquier millennial que se atreva a plantarnos cara— ¿O es que me vais a decir que no os acordáis de quiénes eran los JASP?

J: jóvenes

A: aunque

S: sobradamente

P: preparados

 

¡¡¡NOSOTR@S, CRIATURITAS, ÉRAMOS NOSOTR@S!!! 

 

Allá por el 95′; cuando lo de poner la arroba, una X o desglosar el masculino y el femenino en cada palabra, aún no se podía ni barruntar —no como los tormentazos y huracanes de Martín—, aunque fuese tan necesario como por desgracia lo sigue siendo ahora; NOSOTR@S comenzábamos a convertirnos en esos JASP que iban a comerse el mundo y, de paso, a sacarlo adelante, que la caja de las pensiones nunca se ha llenado solita.

 

¡CORAJITO MÁS GRANDE! Mucho me temo que no la vamos a catar.

 

Mira quién habla ahora GIF

 

Bueno, a lo que iba, que irme del mundo parece ser mi verdadera vocación. Lo dicho. A partir del 95′ y por obra y gracia de un anuncio del Renault Clio del momento, los jóvenes de la generación Z, dejamos de ser unos tirados que solo pensaban en LA MOVIDA en todas sus facetas (algunas muy, muy, chungas como todos pudimos comprobar, pero siempre en otros, claro, jamás en nuestros cuerpecitos serranos ¿verdad????), para convertirnos en personas de provecho. Aunque para cumplir con los cánones que el anuncio de marras divulgaba, tenías que ser tan divina de la muerte como las guapetonas de Melrose Place, sino… ni para cascarón de huevo, ya te lo digo (en esto último, tampoco es que hayamos progresado adecuadamente ni mucho menos destacar).

 

Pero lo conseguimos ¡Vaya que si lo conseguimos!

 

Todo hijo de vecino con su titulito universitario bajo el brazo (y esos padres que no cabían en sus propios pellejos porque sus vástagos eran los primeros de todos sus ascendientes que pisaban un campus). Pero llegó el después, y ¡halaaa! a buscarse la vida como Orzowei.

 

No fue fácil. Nunca lo es. Pero también es verdad que lo nuestro fue mucho más cómodo, mucho menos duro y mucho más divertido que lo de nuestros padres. Y no meto a nuestros abuelos en esto, que todavía se levanta una que yo me sé y me endiña una colleja de las que hacen ocasión.

 

Pero entre tanta cosa chunga que se barrunta ahora a nuestro alrededor ¿Qué será de los JASP que tenemos ahora en casa?

 

Martín seguro que se lo ha tenido que currar como un jabato para llegar hasta dónde ha llegado, no lo dudo, pero también os digo que Mariano Medina, no tenía muy a mano esos mágicos mapas digitalizados, en los que, automáticamente, salen los solecitos, los nubarrones y las isobaras, solo con que los profesionalísimos chicos y chicas del tiempo de ahora, pronuncien cada palabra.

 

Y un año más llega el 21 de septiembre, con su equinoccio de otoño y sin pedir permiso. Pero este año, además, viene más chulo que una gamba, mirándonos a la cara sin ni siquiera pestañear. Echándonos un órdago a la grande para el que no tenemos cujons de levantarle las cartas y comprobar si va de farol.

 

Aunque yo tengo el mejor de los remedios para tanta incertidumbre malrollista, y lo más importante, es que vosotras también lo tenéis. Solo tenéis que pasar hacía atrás la cinta de video Beta (VHS para las más modernas) de vuestras vidas, y seguro que veis, oís, y hasta podéis oler y sentir, a vuestras madres y, sobre todo, a nuestras divinas abuelas, gritando desde el salón mientras vosotras salíais a escondidas de casa, con esos vestiditos que más bien eran cinturones anchos…

 

¡Niñaaaaaaaaaa! Ponte una rebequita, que vas a coger una pulmonía subida en «el amoto».

 

Que lo malo BARRUNTE todo lo que quiera, que no hay FRÍO que no pueda quitarte UNA BUENA REBEQUITA de quien te quiere bien.

 

Fabus, ellos no son Martín ni Mariano, ni tampoco lo pretenden, os lo puedo asegurar, pero también os digo que dan el parte del tiempo con más sapiencia que he escuchado en mi vida. 

 

*Chirigota del «Selu»:  El que la lleva la entiende. Cuplé: Parte del tiempo.

 

 

 

 

2 respuestas a “SE BARRUNTA UNA REBEQUITA”

  1. Qué placer más grande me produce saber de todos los que hablas .
    Nunca tuve una abuela, ni un tío ten América, pero la rebequita es lo más mítico. De mi madre.
    Menos mal que has vuelto…

    1. Y tu eres la culpable, canallitamía!!! ❤️

Deja una respuesta