GURRUÑOS Y MODERNAS

¡Oye nena! ¿Tú qué te vas a poner para salir el finde?

Este era el «difundido» que nos enviábamos de lunes a viernes, durante todas las horas de clase, con el Whatsapp del momento. Ese trozo de papel convertido en gurruño ilegible, porque desde la última fila hasta la primera, lo abríamos, leíamos, dábamos el Vº Bº y, en la única esquinita que quedaba libre, TÚ preguntabas: ¡Mari! ¿Me dejas tu cinturón elástico para la falda escocesa?

Ni qué decir tiene que, más de dos horas después y habiendo comenzado la negociación en el patio durante el recreo con la susodicha «Mari» (que podía ser cualquiera de tus más de 40 compañeras), el difundido volvía a ti con un añadido grapado en el que se cerraba la negociación con un: «Claro Mari, si tú me dejas la chaqueta vaquera de los parches».

high school GIF by HULU

En ese momento, el gurruño se auto destruía como si de un top secret de Misión Imposible se tratara, evitando ser interceptado por la villana de turno, encarnada en esa monja profesora de latín, que se dirigía a ti como si no hubiera nadie más en el Universo.

Respirabas hondo, y levantabas la mirada viendo tu vida pasar a cámara lenta.

¡Señorita Gil! ¡Entrégueme ahora mismo lo que se trae entre manos! Pero ya era tarde. Tú pericia, conseguida a través de años de práctica, había vuelto a burlar el sofisticado radar que todas las profesoras de latín del mundo tienen.

quiet silence GIF by Nike

«EL PAPEL GURRUÑO»… ese documento gráfico digno de estudio por los científicos sociales del futuro. En él se recogían las más elaboradas estrategias sobre cómo ESTRENAR MODELAZO CADA SÁBADO con solo cuatro conjuntos.

Y es que claro, a esas alturas de nuestro BUP, éramos expertas diseñadoras de moda gracias al juego que MB y los Reyes Magos tuvieron a bien traernos unos cinco años antes. Diseña la Moda. Precursor de todas las apps de moda que las Instagramer más cool del momento utilizan como si de un Máster con Balenciaga se tratara.

¡Ainssss, ilusas mías! No es que las Fabulosas Chicas Cocodrilo y nuestras antecesoras setenteras y sesenteras, queramos dárnoslas de seres superiores; pero tenéis que asumir que lo de los broken jeans, el pantalón palazzo, la falda midi, el crop top, los bell pants.., y todas esas «modernidades» que mostráis incesantemente con un postureo digno de cualquier superproducción holywoodiense; las lucíamos nosotras como purita innovación, pero mucho más fáciles de pronunciar para nuestras madres y abuelas.

¡Niñaaaaa! ¡Plánchate tú la falda pantalón que se arruga como un «higo» y yo me desespero! (Dícese del «modernísimo» pantalón palazzo).

¡Ay qué ver, Dios mío! ¿Pero dónde vas con el ombligo al aire? ¡Qué cosa más fea de camiseta, jamía! Si parece que vas en sujetador. ¡Anda, anda, y ponte una chaquetita, qué verás como te vea tu padre salir así! (Dícese del hoy «atrevidísimo» crop top).

Pero el máximo exponente del cabreo materno, tenía lugar cuando, después de comprarte tus carísimos Levis 501, por los que habías suplicado y ahorrado durante más de un año; llegabas a casa y los sacabas de la bolsa (que por supuesto lucirías en la calle como si de un Gucci o Loewe se tratara). Después los extendías ocupando toda la mesa del salón, y tijera del «pescao» en mano, les metías un tajo en cada uno de los bajos para dejarlos a la altura de la pantorrilla (pesqueritos les llamábamos…. uffff). Y no suficiente con eso, Y SIN CONTROL NINGUNO, cortabas el delantero de la pierna derecha a la altura del muslo y de la rodilla y, en la izquierda, solo un corte más moderado, porque sino se convertían en horteros instantáneamente… y antes muerta que «lolaila».

De repente, una voz como salida del cuerpo de la niña del Exorcista, llegaba a tus oídos haciéndote temblar tus más profundas entretelas. ¡¡¡María del Carmen!!! ¿Pero se puede saber qué haces?
… me ha pillao.., ¡Hostias que me ha pillao!

Y ya le podías decir a tu madre y a tu abuela que era lo que más molaba del momento.., que si Madonna los llevaba que por qué tú no.., que sino ibas a ser la cateta del grupo…

Daba igual. De verdad que daba igual lo que le dijeses a tu santa madre en ese momento. Ella agarraba del tirón los vaqueros y la bolsa que tú habías colocado en el sofá con todo el cuidado del mundo para que no se arrugara, los metía en ella junto con las tijeras y los tristes y deshilachados bajos sobrantes, se volvía hacía ti y, esta vez con una voz de ultratumba que acojonaría al mismísmo Drácula, te decía vocalizando cada sílaba: ¡¡YA VERÁS CUANDO SE ENTERE TU PADRE!!

Pero a tu padre, que además de estar en otras, cuando te veía tan divina y fabulosa con esos modelitos que tú misma te habías tuneado, se le caía la baba a un nivel directamente proporcional con el que a tu madre se la llevaban los demonios.

Queridas Influencers «modernas» del mundo. Las Fabulosas Chicas Cocodrilo solo podemos deciros una cosa: ¡GRACIAS Y MIL VECES GRACIAS!

Gracias por recuperar para vuestra generación todos aquellos tics de moda. Vosotras los lucís de maravilla. Pero NOSOTRAS los DISFRUTAMOS como nadie.

2 respuestas a “GURRUÑOS Y MODERNAS”

  1. Niñaaaaaaa, OLÉ !
    Besos desde Mallorca

    1. Es que toda Chica Cocodrilo que se precie tiene que saber sacar un modelazo de la chistera.

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